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Inicio > Fisiogaceta > Condena para un falso fisioterapeuta que fingió haber estudiado en Soria

Flecha Publicado el 10 de Marzo de 2016
    El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León exigirá depurar responsabilidades

    El Juzgado de lo Penal número 2 de Burgos ha condenado recientemente a 22 meses de prisión a un falso fisioterapeuta por intrusismo profesional y falsificación de documento oficial, según informó ayer el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León (CPFCyL).
    El condenado, que fingió haber estudiado en la Escuela Universitaria de Fisioterapia de Soria y falsificó su titulación, fue contratado por la propia Consejería de Educación, a través del Ecyl, para desarrollar labores propias de la citada profesión en un centro de Educación Especial de Burgos, donde llegó a ejercer durante tres semanas a finales del año 2013. El CPFCyL solicitará depurar responsabilidades en lo que califica de "desastrosa" actuación de los funcionarios de la Dirección Provincial de Educación de Burgos que intervinieron en la contratación.

    El ente colegial autonómico se personó como denunciante y acusación particular a través de sus servicios jurídicos. "Nos hubiese encantado que la Administración también lo hubiera hecho", comentó su presidente, José Luis Morencia, "pero incluso en sus informes internos en los que reconocieron que habían detectado un título falso, no fueron capaces de ponerlo en conocimiento de las autoridades motu proprio".

    De igual modo, el coordinador de Intrusismo Profesional y vicepresidente del Colegio, el soriano Enrique García, afirmó que "en las testificales se ha puesto de manifiesto que la Dirección Provincial de Educación de Burgos no ha trasladado la grave incidencia a los usuarios y receptores de los servicios del condenado que, además, eran menores discapacitados".

    El CPFCyL se congratuló por la sentencia, que consideró ejemplar, para evitar que "curanderos, masajistas, quiromasajistas y similares sigan vendiéndose como profesionales sanitarios sin serlo" a la vez que lamentó, "quizá toda la problemática surgida se habría ahorrado si simplemente la Dirección Provincial de Educación le hubiera pedido la colegiación al intruso de forma taxativa, como dicta la norma, ya que el Colegio comprueba todas las titulaciones con el Ministerio, cosa que en este caso no se ha hecho".

    De igual modo se han alegrado de que "no haya habido lesión alguna provocada por la actuación de este individuo" lo que, según coincidieron Morencia y García, "es lo único positivo en este proceso, ya que poner la salud en manos de personas no sanitarias es un riesgo que suele llevar aparejadas serias consecuencias, como hemos visto en otros casos".
    El coordinador de Intrusismo Profesional del CPFCyL indicó que al tratarse de una profesión colegiada "tenemos esa defensa, la colegiación, para poder evitar estas situaciones", que pueden eludirse, como insistió, "con la comprobación" por parte de las administraciones. En este sentido recordó que recientemente el "Tribunal Constitucional ha respaldado la colegiación obligatoria de los profesionales sanitarios". De esta manera, todos los profesionales sanitarios, para ejercer, tienen que estar colegiados, independientemente de si trabajan en la sanidad pública o en la privada. Al respecto comentó una situación que no pasa dentro del Área de Salud de Soria, pero sí en las de Valladolid y Salamanca, pues "Sacyl aún tiene a fisioterapeutas sin colegiarse trabajando en los hospitales". Lo que se destaca es que la Administración "no cumple su propia Ley".

    Intrusismo
    En cuanto al intrusismo ‘habitual’, cometido por personas que "con una titulación de masajista o quiromasajista que no vale para ejercer como fisioterapeuta, pero creen que sí", desde el ente colegial autonómico se han percatado de "un incremento" de esta actividad ilegal. En Soria se han denunciado al menos dos casos, pero el desarrollo en el domicilio hace más difícil el control y la delación. "Es triste que tenga que haber una víctima -en relación a una lesión-, por una mala práctica para que se actúe", razonó el coordinador de Intrusismo Profesional y vicepresidente del Colegio quien, no obstante, mantuvo: "Quien tiene que acabar con el intrusismo es la gente". Un signo puede ser acudir a una consulta en la que no se observe ninguna titulación ("aunque con el caso de Burgos nos damos cuenta de que con Photoshop parece fácil engañar a alguien") pero, si se tienen dudas se puede "acudir a nuestra página web para comprobar si esa persona está colegiada". En su portal (www.cpfcyl.com), en listado de colegiados puede resolver su incertidumbre. Porque, como se indica: "Recuerde que legalmente sólo los fisioterapeutas colegiados que aparecen en este listado tienen la garantía de realizar tratamientos de fisioterapia, masaje y terapias manuales con fines terapéuticos y de tratamiento de enfermedades y dolencias".

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